Entre pasarelas y backstage MBFWEEK

Una vez más, tuve la oportunidad de vivir la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid desde dentro. Aunque no es mi primer año y, por tanto, ya no es una experiencia nueva para mí, sigue siendo igual de relevante y especial. La vivo con una perspectiva distinta, más consciente, pero con la misma ilusión de siempre.

Desde dentro, todo se percibe de otra manera. Más allá de los cambios en el formato o los espacios, lo verdaderamente interesante está en las colecciones. En esta edición se ha podido apreciar una clara dualidad: por un lado, el valor de la artesanía, la sastrería precisa y el trabajo detallado de los tejidos; por otro, una mirada más conceptual, donde la moda trasciende lo estético para convertirse en lenguaje. Siluetas fluidas, superposición de capas, volúmenes estructurados y una paleta que combina tonos neutros con acentos más vibrantes han sido una constante en muchas de las propuestas.

Disfruté de cada uno de los desfiles, viviendo de cerca la identidad de cada firma, y tuve la oportunidad de conversar con diseñadores como Roberto Verino, Hannibal Laguna, Custo Barcelona y la firma Lola Casademunt, entre otros. Poder intercambiar impresiones con ellos y acercarme a su visión creativa aportó un valor añadido a toda la experiencia.

Me encantó especialmente vivir los desfiles celebrados en el Palacio de Fernán Núñez y en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Ambos espacios aportaron una atmósfera única, reforzando la narrativa de las colecciones y elevando la experiencia de cada presentación.

También disfruté especialmente del momento en el que me maquillaron en NARS, patrocinadores principales del evento, y el resultado fue simplemente perfecto 😍 

Sin duda, uno de los momentos más emocionantes fue durante la entrega de premios, cuando se reconoció a Jaime Álvarez con su firma Mans. Ver al diseñador tan emocionado fue especialmente significativo; un instante muy real que pone en valor todo el trabajo, la dedicación y la sensibilidad que hay detrás de cada colección.

En conjunto, esta edición ha reflejado una moda española en evolución: más diversa, más consciente y con una identidad cada vez más definida dentro del panorama internacional. Más allá de las tendencias, lo que permanece es la capacidad de la pasarela para contar historias y generar experiencias.

En resumen, ha sido un evento maravilloso. No solo por lo que vi, sino por lo que sentí. Una experiencia que, año tras año, sigue teniendo un significado especial. Además, tuve la suerte de coincidir con personas increíbles, gente maravillosa que hizo que esta edición fuera aún más bonita, emotiva y enriquecedora.

Espero que hayáis disfrutado de todo lo que he ido compartiendo desde mi Instagram eferreiro_  aún queda mucho más por mostrar y compartir.