
El diseñador valenciano recibirá un homenaje en la XX edición de Pasarela Española, los días 17 y 18 de octubre de 2026, en el Casino Gran Vía de Madrid. La Colección Histórico 50 años de moda y la Colección After Work Verano 2027 serán las protagonistas de una cita que pone el foco en su larga trayectoria.
Hablar de Francis Montesinos es recordar una parte importante de la historia de la moda española. El diseñador valenciano lleva más de cincuenta años dedicado a una profesión que descubrió desde muy joven y en la que siempre ha defendido su propia manera de hacer las cosas.

El color, las flores, los estampados y las referencias a la cultura española forman parte de su estilo. También su interés por los tejidos y por todo lo que puede hacerse con ellos. A lo largo de su carrera ha vestido a mujeres muy diferentes y ha llevado sus propuestas a escenarios nacionales e internacionales, sin perder el vínculo con Valencia y el Mediterráneo.
Ahora vuelve a Madrid con motivo de la XX edición de Pasarela Española, donde será embajador y recibirá un reconocimiento a su trayectoria. La cita tendrá lugar en el Casino Gran Vía y reunirá dos momentos distintos de su trabajo: la Colección Histórico 50 años de moda y la Colección After Work Verano 2027.
Todo empezó entre telas y colores
Francis Montesinos ya sentía curiosidad por la ropa cuando era niño. Le gustaban las películas, los vestuarios y los colores, y pasaba buena parte de su tiempo jugando con los materiales que encontraba en la tienda de trabajos manuales de su madre, en Valencia.
Allí conoció las cuentas, las pasamanerías, el fieltro y otros elementos que después utilizaría en sus diseños. Aquella experiencia fue importante para él, aunque entonces todavía no sabía que terminaría dedicándose profesionalmente a la moda.

Estudió decoración y diseño y fue dando forma a sus primeras ideas hasta abrir su establecimiento en Valencia en 1972. Sus comienzos coincidieron con una época de grandes cambios. La música pop, la cultura hippy y las nuevas formas de entender la libertad influyeron en una generación que quería dejar atrás muchas de las normas establecidas.
Montesinos encontró su sitio en aquel ambiente. Sus prendas tenían color, movimiento y una personalidad muy diferente a la de otras propuestas de la época. No le interesaba seguir las tendencias sin más, sino hacer aquello en lo que creía.
Una moda diferente
Sus primeros desfiles no siempre tuvieron una acogida fácil. En Barcelona, algunas de sus propuestas sorprendieron a la prensa y al público. Pero el diseñador siguió trabajando y presentando sus colecciones.
En 1979, sus desfiles en el teatro Nou Olimpia de Barcelona llamaron especialmente la atención. Las prendas ajustadas, las mallas de colores, los flecos y las plumas mostraban una forma distinta de entender la moda femenina. La puesta en escena también tenía un papel importante: cada desfile ofrecía algo más que ropa.
Poco a poco, su nombre empezó a sonar con fuerza en el sector. Su manera de combinar tejidos, colores y formas le distinguía de otros creadores, y sus propuestas encontraron un público que buscaba vestir de otra manera.

A lo largo de los años, Montesinos ha mantenido esa inclinación por experimentar. Le gusta trabajar con los materiales y descubrir qué puede hacer con cada tejido. En una entrevista reciente explicaba que, después de tantos años, muchas veces basta con observar una tela para imaginar la prenda que puede salir de ella.
Esa experiencia se nota en su trabajo, pero también en su manera de hablar de la profesión. Para él, conocer los materiales y las técnicas es tan importante como tener una buena idea.
Made in Spain, una apuesta personal
En 1986 presentó una de las colecciones más recordadas de su trayectoria: Made in Spain, en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
Con aquella propuesta quiso reivindicar la cultura popular española, que entonces no siempre se valoraba en los ambientes más ligados a la moda. Montesinos encontró en las tradiciones, los colores y las referencias folclóricas una fuente de inspiración para crear algo contemporáneo.
Su intención era demostrar que lo español podía tener presencia en las pasarelas sin quedarse anclado en el pasado. Y lo hizo con un desfile de gran formato que reunió a miles de espectadores.
La colección marcó un momento importante en su carrera y resume bien una de las ideas que ha defendido durante años: se puede mirar hacia fuera y conocer lo que ocurre en el mundo sin renunciar a las propias raíces.

Valencia y el Mediterráneo han seguido presentes en su trabajo. Las flores, la naturaleza y los colores vivos aparecen una y otra vez en sus creaciones, aunque siempre con nuevas interpretaciones.
Un creador que ha trabajado en otros campos
La moda no ha sido el único terreno en el que Francis Montesinos ha desarrollado su carrera. También ha trabajado para el cine, la danza, el teatro y la música, además de participar en proyectos relacionados con la decoración.
Cada disciplina tiene sus propias necesidades. No es lo mismo diseñar una prenda para una pasarela que preparar el vestuario de un bailarín, que debe permitir libertad de movimiento y soportar el esfuerzo físico. Montesinos conoce bien esas diferencias y considera fundamental aprender cómo funcionan los materiales antes de trabajar con ellos.
Después de cientos de desfiles, conserva numerosas anécdotas. Algunas tienen que ver con prendas que se colocaron mal o con imprevistos de última hora. Entre sus recuerdos está un desfile en Cibeles en el que la larga cola del vestido de Eugenia Silva se enredó en sus piernas y acabó en el suelo. Una situación que en aquel momento fue complicada y que hoy recuerda con humor.
También guarda un recuerdo especial de las personas con las que ha compartido profesión. En sus palabras hay un reconocimiento al trabajo de los equipos que hacen posible cada presentación, desde quienes preparan las prendas hasta quienes participan en el desfile.
Dos colecciones y una trayectoria que celebrar
La Colección Histórico 50 años de moda permitirá recordar distintas etapas de su carrera y acercarse a las creaciones que han definido su estilo. Es un recorrido por una trayectoria en la que ha habido cambios, nuevas ideas y propuestas que en su momento rompieron con lo establecido.
Por su parte, After Work Verano 2027 sitúa la mirada en una nueva temporada. Ambas colecciones forman parte del programa de Pasarela Española y acompañan el homenaje que recibirá el diseñador en Madrid.
Montesinos ha explicado que, después de más de cincuenta años de trabajo y alrededor de doscientas presentaciones, pensó en algún momento que quizá había llegado la hora de parar. Sin embargo, la necesidad de crear sigue ahí. La llamada de Pasarela Española le devolvió la ilusión de volver a encontrarse con el público madrileño.
Entre sus proyectos pendientes también está la creación de la Fundación Montesinos, con la intención de conservar su obra y facilitar que las nuevas generaciones puedan conocerla. Para él, preservar ese patrimonio es una manera de mantener viva la historia de la moda española.

El reconocimiento a una vida dedicada a la moda
El homenaje de Pasarela Española llega en un momento significativo para Francis Montesinos. Su carrera permite entender cómo ha cambiado la moda española desde los años setenta y cómo algunos creadores contribuyeron a abrir caminos cuando todavía no era fácil defender propuestas diferentes.
El diseñador también insiste en la importancia de apoyar a los jóvenes talentos y de dar a la moda el reconocimiento cultural e industrial que merece. Es una reivindicación que conoce bien después de tantos años de trabajo.
Los días 17 y 18 de octubre de 2026, el Casino Gran Vía de Madrid acogerá este encuentro con su trayectoria, su historia y sus nuevas propuestas.
Más de cincuenta años después de aquellos primeros experimentos con telas y colores en Valencia, Francis Montesinos sigue vinculado a la moda con la misma curiosidad que le llevó a empezar. Su historia es también la de un creador que ha defendido su identidad y que continúa encontrando razones para seguir trabajando.

