
Benahavís volvió a convertirse en punto de encuentro para la moda flamenca con la celebración de la séptima edición de Benahavís Flamenca, una cita que reunió a reconocidos diseñadores andaluces en la Avenida de Andalucía. Durante una noche dedicada al diseño, el traje de flamenca volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las grandes expresiones de la moda andaluza, capaz de mantener vivas sus raíces sin dejar de evolucionar.

Organizada por el Ayuntamiento de Benahavís y NuevaModa Producciones, la pasarela congregó a cientos de asistentes que siguieron con interés cada uno de los desfiles. La respuesta del público y la calidad de las colecciones presentadas reflejaron el momento que atraviesa un evento que, edición tras edición, ha sabido hacerse un hueco entre las principales citas dedicadas a la moda flamenca en Andalucía.
El cartel de esta edición reunió a Aurora Gaviño, María José Perujo, Gloria Coca, Samuel Vélez, Mery Fernández, Clara Morales, Teresa Perujo, Verónica Lozano, Susana Zamora y Ángel Barrera. Diez diseñadores con trayectorias y estilos diferentes que ofrecieron una visión amplia de la moda flamenca actual, desde las propuestas más fieles a la tradición hasta otras con un lenguaje más contemporáneo.
La presencia de Aurora Gaviño despertó un interés especial. Su firma es una de las más reconocidas del diseño flamenco y, después de décadas de trayectoria, continúa marcando el camino de una moda que encuentra en el equilibrio entre la artesanía y la innovación una de sus principales señas de identidad. Junto a ella, el resto de creadores presentó colecciones en las que los volantes, los bordados, los estampados y el color convivieron con nuevas líneas y tejidos, reflejando la constante evolución del traje de flamenca.
La pasarela dejó claro que la moda flamenca atraviesa un momento de gran creatividad. Cada colección aportó una mirada distinta, demostrando que el respeto por la tradición es perfectamente compatible con la búsqueda de nuevas formas, volúmenes y combinaciones de tejidos. Esa diversidad fue, precisamente, uno de los grandes atractivos de la noche.
La entrega del Premio Hilo de Oro Benahavís Flamenca 2026 al diseñador Ángel Barrera marcó uno de los momentos más significativos de la velada. El reconocimiento distinguió su trayectoria y su aportación al diseño flamenco, una carrera construida desde la elegancia, el rigor y una interpretación muy personal del traje regional. El público respondió con una larga ovación que puso el broche a un homenaje especialmente emotivo.
La música tuvo también su espacio con la actuación de la cantaora Chelo Soto, cuya voz acompañó el desarrollo del evento y contribuyó a crear una atmósfera plenamente andaluza, en perfecta sintonía con el espíritu de la pasarela.
Como ocurre en cualquier gran desfile, buena parte del trabajo quedó lejos de los focos. La Escuela Profesional Antonio Eloy asumió la peluquería y el maquillaje, mientras modelos, técnicos y organización cuidaron cada detalle para que todo transcurriera con la naturalidad y el ritmo que exige una cita de estas características.

Más allá del desfile, Benahavís Flamenca se ha convertido en un escaparate para un sector en el que la creatividad y la artesanía siguen caminando de la mano. Detrás de cada diseño hay horas de patronaje, costura y trabajo manual que mantienen vivo un oficio profundamente ligado a la identidad andaluza y que encuentra en esta pasarela un espacio para darse a conocer.
La séptima edición confirma el buen momento de un evento que ha sabido crecer con paso firme, atraer a firmas de prestigio y despertar el interés de un público cada vez más amplio. Benahavís vuelve así a situarse en el mapa de la moda flamenca con una propuesta que combina organización, talento y una clara apuesta por una de las manifestaciones culturales más representativas de Andalucía.

