PLA: los zapatos que convierten la moda sostenible en una forma de caminar por el mundo

Hay marcas que nacen siguiendo las tendencias y otras que se adelantan a ellas. PLA pertenece a este segundo grupo. Mucho antes de que la moda sostenible ocupara titulares y escaparates, la firma ya trabajaba con materiales naturales, producción responsable y una forma de entender el diseño basada en el respeto por las personas y los procesos.

Este verano, sus característicos zapatos de yute se llenan de color con nuevos tonos azules y verdes inspirados en Mallorca, la isla que forma parte de la esencia de la marca. El azul recuerda a las aguas mediterráneas que la rodean, mientras que el verde conecta con el paisaje interior de Es Pla, la comarca que da nombre al proyecto.

Precisamente, de esta zona mallorquina donde la vida transcurre sin prisas nace la filosofía de PLA. Una manera de crear y consumir moda que apuesta por la sencillez, la autenticidad y la durabilidad.

Los modelos de la firma llevan nombres tan evocadores como Lluc, Bonanova o Illetes, un guiño constante a la isla y a sus paisajes. A los clásicos tonos naturales y bronce se suman ahora estas nuevas propuestas cromáticas que aportan frescura y personalidad sin perder la versatilidad que caracteriza a la marca.

Detrás de PLA está Irene Peukes, creadora de un proyecto que tiene en la artesanía tradicional uno de sus principales pilares. Su lema, “Más manos, menos máquinas”, resume una filosofía que apuesta por producir a pequeña escala y trabajar con materiales naturales procedentes de distintos lugares del mundo.

Uno de los ejemplos más representativos de este compromiso son sus zapatos de yute, confeccionados en Bangladesh por una comunidad de mujeres bajo criterios de comercio justo. Una producción responsable que pone en valor el trabajo artesanal y demuestra que otra forma de hacer moda es posible.

Con colecciones de calzado y textil, PLA sigue construyendo un universo propio donde diseño, tradición y sostenibilidad conviven con naturalidad. Una marca para quienes entienden que el estilo también puede ser una declaración de principios.