El 82% de los jóvenes ya ha sufrido quemaduras solares: la asignatura pendiente del cuidado de la piel

Aunque la preocupación por el bienestar, la belleza y el autocuidado gana cada vez más protagonismo entre las nuevas generaciones, existe un hábito fundamental que sigue sin estar plenamente incorporado a la rutina diaria: la protección solar.

Así lo refleja un estudio realizado por IPSOS para Cien, la marca de cuidado personal de Lidl, entre 1.000 españoles de entre 18 y 30 años. Los resultados muestran que el 82,2% de los jóvenes ha sufrido alguna quemadura solar durante actividades de ocio al aire libre, una cifra que evidencia que la exposición al sol continúa produciéndose sin las medidas de protección adecuadas.

A pesar de la creciente información disponible sobre el cuidado de la piel, el uso de protector solar sigue estando vinculado principalmente a las vacaciones, la playa o la piscina. Solo el 25% de los encuestados afirma utilizar fotoprotección a diario, mientras que un 62,4% reconoce hacerlo únicamente durante el verano o en jornadas especialmente soleadas. Además, un 12,5% admite que rara vez o nunca utiliza este tipo de productosas diferencias entre hombres y mujeres son especialmente llamativas. Mientras el 44,3% de las mujeres asegura aplicarse protección solar todos los días, entre los hombres el porcentaje desciende hasta el 8,8%, reflejando una menor concienciación sobre la importancia de este hábito preventivo.

La falta de constancia tampoco ayuda. Los dermatólogos recomiendan reaplicar el protector solar cada dos horas cuando existe exposición continuada al sol, pero solo el 15,3% de los jóvenes sigue esta pauta. Casi la mitad reconoce que nunca vuelve a aplicárselo una vez que sale de casa.

Las actividades al aire libre forman parte del estilo de vida de buena parte de esta generación. Sin embargo, aunque el 41,8% practica con frecuencia este tipo de planes, solo el 29% afirma utilizar siempre protección solar. El olvido y la creencia de que el protector solo es necesario en la playa o la piscina siguen siendo las principales razones para no usarlo.

Otro dato preocupante es que casi la mitad de los encuestados no utiliza protector solar en días nublados. Los especialistas recuerdan que las nubes no bloquean completamente la radiación ultravioleta y que una gran parte de ella sigue llegando a la piel, incluso cuando el sol no es visible.

La modelo y empresaria Laura Sánchez, embajadora de Cien y madre de una joven de 19 años, destacó durante la presentación del estudio la necesidad de reforzar la concienciación entre los más jóvenes. «Proteger la piel hoy no es solo evitar una quemadura este verano, sino una inversión en salud futura frente a enfermedades graves», señaló.

Por su parte, la dermatóloga Ana Molina insistió en que el daño solar es acumulativo y que muchas de las alteraciones cutáneas que aparecen en la edad adulta tienen su origen en exposiciones y quemaduras sufridas años antes.

Los expertos coinciden en que la protección solar debe entenderse como un hábito diario, independientemente de la estación del año. Aplicar fotoprotector cada mañana, reaplicarlo cuando sea necesario, evitar las horas de máxima radiación y complementar la protección con gafas de sol o sombreros son gestos sencillos que pueden marcar una gran diferencia a largo plazo.

Porque la piel tiene memoria. Y los datos demuestran que todavía existe una importante distancia entre conocer los riesgos del sol y actuar en consecuencia.